5 errores frecuentes al colocar el precio de tu casa

Publicado por Julio Valderrama en

Facebooktwitterpinterest
Pixabay

Colocar el precio a una casa puede parecer una tarea muy sencilla, sin embargo, implica una serie de procesos que se deben tomar muy en cuenta. Y es que, como seguro ha escuchado alguna vez, si un inmueble sale con un precio no real al mercado, la venta de este tardará mucho, y vaya que lo hará.

Por ello, lo primero que debe tener en cuenta al momento de fijar el precio de su casa es: cuanto antes se venda, mejor. Esto no significa que tenga que rematarla, en lo absoluto, la idea es colocarle el precio adecuado y real considerando una serie de características tanto del inmueble como del mercado.

Es muy probable que quiera colocar el precio que más le convenga, pero no siempre lo que más le convenga a usted concordará con la realidad del mercado. Si se sigue por este camino su casa pasará a formar parte de una larga lista de inmuebles sobrevalorados que llevan meses y hasta años sin venderse, ¿es esto lo que quiere?

Es muy probable que su respuesta sea negativa, sin embargo, a la hora de la hora, si no se cuenta con la asesoría de un experto en la materia, terminará por fijar el precio considerando sus necesidades y, al final, verdaderamente la rematará porque entrará en el juego de competir por precio con otros inmuebles. Recuerde, hoy en día los compradores se informan mucho antes de comprar una casa, por ello es importante siempre salir al mercado con el precio real.

Entonces si no se quiere caer en horrores al momento de fijar el precio, mucho ojo a los 5 más frecuentes que se cometen al colocar el precio de una casa:

  1. Basar el precio en mi necesidad en este momento: es muy común que los propietarios antepongan sus problemas, deudas y proyectos a la realidad del mercado cuando fijan el precio, una técnica nada recomendable porque es más que seguro que el precio no será el real, lo que conllevará a que la venta se prolongue mucho.
  2. Basar el precio en los gastos de las reformas que se hicieron a la casa: para fijar el precio se precisan realizar diferentes estudios y luego analizar la data con la finalidad de llegar al precio más cercano, conveniente y real a la media de la zona. Las reformas y acabados realizados a la casa no moverán el precio, los factores a tomar en cuenta para fijarlo no se concentran en estos dos, por lo que si usted pensaba que por tener enchapado de mármol podría cobrar más por su casa, se equivoca, porque el comprador que venga, si no le gusta, lo quitará y pondrá lo que vaya más con su gustos y necesidades.
  3. Basar el precio en lo que se hará luego de vender la casa: quizás con el dinero de esta venta se quiere comprar otra casa o echar a andar un negocio, etc. Esto tampoco es recomendable, recuerde que el objetivo principal a la hora de empezar a comercializar su casa es venderla en el menor tiempo posible, y esto solo sucederá si sale al mercado con el precio real.
  4. Utilizar el precio que utilizó un vecino: también es muy común que creamos que porque un vecino lo vendió a “X” precio, nosotros también podemos utilizar este mismo precio, sobre todo, si nos conviene. El mercado inmobiliario es muy cambiante, se estima que cada 6 meses se presentan variaciones por lo que no se recomienda utilizar datos de esta forma. Como ya se mencionó, llegar al precio de mercado de una casa, implica una investigación y análisis de varios factores.  
  5. Poner el precio en base a sus sentimientos hacia la casa: y es que el haber vivido tantos años en la casa, sumado a las vivencias y recuerdos pueden jugarle una mala pasada. Para nosotros nuestra casa puede ser maravillosa y la más espectacular justamente por lo vivido, pero, es importante tener en cuenta que los posibles compradores no han vivido nunca ahí, por lo tanto, nunca tendrán los mismos sentimientos que nosotros hacia ella. Por lo que sería un error fijar el precio de la casa basándose en un valor emocional.

Es claro que todos quieren ganar más por la venta de un inmueble, muchas veces por esto no toman en cuenta que terminarán vendiéndolo a un precio por debajo del mercado, incluso más bajo del que se pudo haber vendido en su momento. Un inmueble sobrevalorado beneficia a los competidores de la zona, ya que los ayudarás a vender más rápido el suyo; te hará perder compradores calificados porque si tu casa está muy cara, simplemente, no existirá para ellos porque superará su presupuesto. Si el precio está fuera de mercado, es seguro que estará a la venta por mucho tiempo y a los compradores no les atraen inmuebles que tengan mucho tiempo vendiéndose, les hace pensar que tienen muchos problemas.

Entonces es mejor trabajar desde un inicio con el precio real del mercado, es cierto, llegar a determinarlo no es fácil, sobre todo, si desconoce cómo hacerlo. El estudio valora muchos factores cualitativos y cuantitativos que acortan las brechas entre la sobrevaloración y el remate de una propiedad, todo en función del tiempo promedio estimado de venta. Si lo desea puede aventurarse a fijarlo, pero ya sería su responsabilidad, recuerde que el tiempo es muy valioso no solo porque no regresa, sino porque es dinero. Si decide hacerlo con un profesional, se ahorrará no solo tiempo, sino también, se evitará intentos fallidos que pueden salirle muy caros, recuerde cuanto más tiempo pase sin vender su casa, más dinero estará perdiendo. 

Categorías: Venta

Julio Valderrama

Colaborador en Valvacorp.

0 comentarios

Deja una respuesta